El origen de la asociación se remonta al 23 de septiembre de 2006, cuando seis compañeros jubilados de RENFE se reunieron con Pilar García Fuertes, entonces directora del Museo, para proponer la creación de un grupo de voluntarios que contribuyera a la restauración de los elementos patrimoniales depositados en las instalaciones. La propuesta tuvo muy buena acogida y constituyó el embrión de lo que hoy es el SIC. Los primeros trabajos se centraron en la recuperación de un banco de madera procedente de la estación del Norte, de "la Aguada" (la columna de suministro de agua para las locomotoras de vapor de la estación de Vilanova i la Geltrú) y de la señal mecánica "Teruel".
Al grupo inicial se sumaron pronto siete voluntarios más, hasta configurar los trece socios fundadores que, en asamblea constituyente, aprobaron los estatutos de la asociación el 4 de diciembre de 2008.
A lo largo de estos veinte años, un total de 108 voluntarios procedentes del mundo ferroviario, industrial, académico y estudiantil han formado parte del SIC. Actualmente la asociación cuenta con 59 socios, que despliegan su labor a través de diversas unidades de trabajo: Restauración (de máquinas de vapor, eléctricas y diésel, coches de viajeros y vagones de mercancías), Documentación, Difusión, Actividades y Material Móvil. Esta última área es la responsable de mantener en funcionamiento algunos de los vehículos más emblemáticos de la colección, como la locomotora de vapor "Mataró", la dresina "OU", el coche de viajeros "Xatonet" y los tractores de maniobras "Memé" y "Locotracttore".
Los voluntarios del SIC desarrollan su actividad cada lunes y martes, así como en las jornadas festivas en que se ponen en movimiento los vehículos patrimoniales del Museo. Su dedicación ha sido objeto de reconocimiento año tras año en el marco de los Premios Camins de Ferro de Vilanova.
Con motivo de este vigésimo aniversario, el Museo del Ferrocarril de Cataluña quiere expresar su agradecimiento a todas las personas que han formado parte de la asociación a lo largo de estos años, a las que continúan y a las que ya no están, cuya implicación ha sido clave para mantener viva la memoria del ferrocarril en nuestro país.