La Mesa de Enclavamientos de la Estación de Francia de Barcelona es una de las piezas patrimoniales más destacadas del Museo. Destaca por su gran tamaño y por la complejidad de su tecnología. Su sistema es completamente electromecánico, un ejemplo de la tecnología que rigió la circulación ferroviaria durante décadas.
Fabricada en Francia por la casa Compagnie Francaise Thomson-Houston en 1924, su función era regular el tráfico de entrada y salida de la histórica terminal desde un edificio-puente situado sobre el conjunto de vías de acceso. Un enclavamiento es el sistema encargado de garantizar que los itinerarios asignados a los trenes sean compatibles entre sí y de impedir aquellas maniobras que podrían provocar un accidente; antes de su informatización, esta lógica se resolvía mediante relés, palancas y conexiones mecánicas.
Este imponente sistema se instaló y entró en servicio en 1929, coincidiendo con la Exposición Internacional de Barcelona, y funcionó sin interrupción hasta 1989. Finalmente, fue sustituido en el marco de las mejoras de infraestructura para los Juegos Olímpicos de 1992.
Su valor patrimonial es singular: representa una tecnología de seguridad hoy desaparecida y, a la vez, su trayectoria queda vinculada a dos de los grandes acontecimientos de la Barcelona del siglo XX, la Exposición de 1929 y los Juegos de 1992.
Ficha técnica
Denominación: Mesa de Enclavamientos de la Estación de Francia
Año de fabricación: 1924
Entrada en servicio: 1929
Lugar de fabricación: Francia
Fabricante: Compagnie Francaise Thomson-Houston
Ubicación original: Estación de Barcelona Francia
Año de retirada: 1989
Tecnología: sistema de enclavamiento electromecánico